Munay

Pararse, respirar y seguir

Pararse, respirar y seguir

Pararse. Respirar. Coger aire. Y seguir. Siempre. Aunque no sepas muy bien qué rumbo tomar. Hay momentos en los que necesitas encontrarte. Sí, tú. Contigo. Saber lo que quieres e ir a por ello. A veces, lo único que se necesita para lograrlo es tiempo.  Perderse para encontrarse. En el campo, en una playa o en cualquier callejuela de la ciudad. Y no es cuestión de soledad. Simplemente, es buscar la mejor manera de saber continuar, de pararte a reflexionar. Puede que ahora mismo no estés en el punto de tu vida en el que imaginabas que estarías cuando te imaginabas esta etapa de tu vida. Pero eso no quiere decir que ese momento en el que te gustaría estar ahora no vaya a llegar nunca. Llegará. Pero un poco más adelante. Porque como dice el refrán no hay mal que cien años dure así que lo mejor que puedes hacer es tomarte ese tiempo para estar contigo. Aunque a veces no sea sencillo, porque haya mil situaciones a tu alrededor que escapan de tu control y no puedes hacer nada por evitarlas e intentan frenarte. Nadie dijo que fuese fácil. Porque la vida es una prueba constante y tienes que saber cómo superarla. Te pondrá al límite, al borde de la paciencia y te quita las ganas de seguir con todo.

En ese momento, justo entonces, tendrás que pararte a pensar y respirar. Solo tú. Contigo. Aunque puede que un poco de ayuda en forma de canción o novela no venga mal.

Porque, al fin y al cabo, la única persona que puede elegir cómo quiere vivir eres tú.

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