Munay

Deja de ser cobarde, amor

Ojalá tuviera valor. Valor para decirte lo que significas para mí. A la cara. Sin temblores. Ni miedos. Que lo único, lo primero y lo último que tuviera en la cabeza fuese dejarme llevar, sin importarme lo que pudieras pensar, tu reacción. Que las ganas que tuvieras de salir corriendo se convirtiesen en ganas de quedarte a tomar algo conmigo en cualquier bar, de barrio, de esos que tienen encanto. De esos que cambian tu armonía. Tomando tres o cuatro estrellas, todo dependería de si nuestros corazones laten o no al mismo compás, aunque no sea flamenco.
Porque yo, aunque no lo creas, ya no espero nada. Simplemente quiero confesarte que me dejaste sin aliento desde el primer día en que te vi. Y creo que sobra decir todo lo que me ganaste después, aunque tú no lo sepas de mi boca, pero sé que lo intuyes solo con mirarme.  

Porque simplemente quiero dejar de ser cobarde y que por una sola vez que mi corazón no se quede con las ganas. Que le gane un pulso a la razón. No quiero nada, no espero nada. Simplemente no auto lesionarme más. Son demasiadas espinas.  Lo que quiero es decirte lo que siento, a tiempo, no callarme más.

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