Munay

Me da miedo que un día alguien me conozca tanto que ya no tenga nada que ocultar. Ni que contar. Me da miedo no encontrar a alguien que se atreva a querer enseñarme.

Me da miedo no tener nada más que añadir. O peor aún, que escribir. Perderme y no saber dónde buscar. Pasarme la vida buscando a alguien que no se va a cruzar conmigo jamás. O lo que es peor que lo haga y yo no me dé ni cuenta por estar mirando para el lado contrario al que debería mirar. Y quien sabe igual a la persona contraria también.  Me da miedo no conseguir mis metas. Quedarme a medias. Sentirme a medias, todavía más. Que nadie me diga un te quiero. Que un día mi realidad me gane y tenga más ganas de llorar que de reír. Al contrario que la niña de Monstros  S.A. Me da miedo no llegar a cumplir mis objetivos. Me miedo que nadie sepa mirarme. Por dentro. Tan solo porque yo no he tenido la paciencia suficiente como para esperar a que lo hiciera. Por miedo a que rompa mi coraza y no saber reconstruirla nunca más. Me da miedo que mis pesadillas me echen un pulso y acaben siendo realidad. Me da miedo no sentir jamás eso que dicen que se siente cuando pierdes la virginidad con alguien a quien realmente quieres. Eso que dicen que es querer de verdad. Me da miedo no enamorarme alguna vez. De verdad. De esas que son para nunca olvidar. O más bien, recordar para siempre. Me da miedo mirar hacia abajo, por eso no me gusta nada vivir en un ático, y prefiera mil veces un bajo. Aunque sería la primera en meterme mar adentro. Pero aún más miedo me da mirar hacia atrás. Y del futuro ya mejor ni hablar de momento. Mejor vivir aquí y ahora. Y ya está. Y nada más. Porque el presente no me da tanto miedo.

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