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Humanidad

Hoy he tenido pesadillas. El ser humano se ha vuelto loco y cada vez lo está más. Y no lo entiendo, no lo puedo asimilar. Tengo escalofríos. Y siento rabia e impotencia pero sobre todo incomprensión, una incomprensión constante contra ciertos seres humanos aterradores.

Nunca entendido ni entenderé muy bien el porqué de una guerra. Ni de las dictaduras. Nunca he entendido por qué matar a otro ser humano para conseguir un territorio, por la fe religiosa, las creencias. Es cada vez más habitual. Detesto la falta de empatía, de ponernos en lugar del otro, de respetar… cada vez tengo más claro que hay corazones que son de piedra, de acero inoxidable. Nunca entenderé por qué es necesario matar tan solo porque alguien sea diferente a otro cuando constantemente estar luchar. Decimos o contamos el número de víctimas de un atentado o de una guerra, sea en la parte del mundo que sea, como quien cuenta canicas, de forma fría, sin ningún resquicio de sensibilidad. Lo tenemos tan presente y es tan cotidiano que ya no nos sorprende, y eso, me aterra.

A la par que el mundo ha ido evolucionando y mejorando parece que la sensibilidad humana se ha ido perdiendo, ha menguado y lo peor de todo, que no es lo primordial para nosotros. Estamos perdiendo nuestra capacidad de raciocinio y de amarnos.

Cuando nos preguntan ¿qué somos? directamente decimos: PERIODISTAS, FUNCIONARIOS, COMERCIALES, EMPRESARIOS, PROFESORES, ESTUDIANTES…. CUANDO LA RESPUESTA DEBERÍA SER PERSONAS. Se nos olvida o es secundario cuando debería de ser lo primero. Sí,  lo sé, un mundo sin guerras ni conflictos sería un mundo ideal y eso, visto lo visto, hoy por hoy es impensable. Pero deberíamos de luchar porque así fuera. Aunque no sea fácil. Debemos luchar por ello. Porque vivir es un desafío constante.

No creemos muy “grandes” e importantes cuando en verdad no somos nadie, no somos nada y pasamos de largo. La vida es muy corta, aunque no lo creamos. ¿De verdad merece la pena matar a otros? El mayor desafío de la vida es VIVIR. BASTA YA de tanta sangre. BASTA YA, FAVOR! Todos somos iguales: hombres o mujeres, tenemos los mismos órganos y un mismo corazón pero lo que cambia, por desgracia es la mente. Algunos pierden el raciocinio y se convierten en animales, en monstruos, en máquinas de matar. Y me da pena, me da rabia. No lo entiendo. No lo podré entender jamás.

Hoy al igual que cada día doy las gracias por estar viva.

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