Dí Capacidad

La Asistencia Personal

Sé que llevo sin escribir mucho tiempo. Hoy vuelvo a hacerlo para hablaros de una figura que se está desarrollando en España: la del o la asistente personal para las personas con diversidad funcional. Os hablaré un poco de mi experiencia personal involucrada en un proyecto piloto  que se ha puesto en marcha por parte de PREDIF Castilla y León para personas con diversidad funcional en la Comunidad Autónoma hace unos meses. Así como también os señalaré aspectos que, a mi juicio, se han desarrollado muy bien y otros que podrían modificarse – o que no deberían de plantearse en los términos en los que están ahora –  aun siendo conscientes, de que no es algo sencillo de lograr.

La asistencia personal para personas con diversidad funcional supone, hoy por hoy, el futuro para su plena autonomía. Pero ¿qué es en verdad la asistencia personal o la figura del o de la asistente personal?  Según la definición encontrada en asistenciapersonal.org  Rodríguez-Picavea, A y Romañach J. (2006) define la figura como “una persona que ayuda a otra a desarrollar su vida. El Asistente Personal es por tanto aquella persona que realiza o ayuda a realizar las tareas de la vida diaria a otra persona que por su situación, bien sea por una diversidad funcional o por otros motivos, no puede realizarlas por sí misma”.

Esta figura todavía se encuentra, en España, en pleno desarrollo desde el ámbito social, administrativo, económico y judicial. E incluso muchas personas que padecen diversidad funcional desconocen que exista. Por eso he querido contaros un poco más sobre ella.  En nuestro país diferentes asociaciones y colectivos promueven la Vida Independiente de personas con discapacidad: defendiendo la plena inclusión de las mismas en la sociedad y en los diferentes ámbitos para llevar y tener una vida completamente autónoma en donde lo primario es la defensa de la capacidad de decisión de la persona sobre su manera de vivir.

Como os comentaba anteriormente, hace unos meses me surgió la oportunidad de participar en un proyecto piloto de asistencia personal de la mano de PREDIF Castilla y León para desarrollar y dar difusión a esta figura. Tras un par de reuniones con las personas que gestionaban la puesta en marcha de dicho proyecto, donde les puse al corriente de mis necesidades y del perfil de la persona que buscaba para ello – puesto que cada persona es un mundo, y tiene unas necesidades concretas – dieron con la persona  idónea para mí. El proyecto empezó a ponerse en marcha en octubre del pasado año.

Noelia Melendre es la persona que comparte conmigo mis semanas, especialmente los fines de semana y me ayuda en mi día a día, sobre todo dentro de mi apartamento pero también fuera. Y la verdad es que no puedo estar más contenta y agradecida, es una persona muy dinámica, con las ideas muy claras y que lucha por lo que quiere. A la que no le han regalado nada.  Hemos congeniado muy bien con el paso del tiempo. Cierto es que las primeras semanas no fueron fáciles. Ella, antes de conocerme y de meterse en este proyecto conocía poco este ámbito laboral. Recibió un curso de formación básico por parte de PREDIF – a mi parecer escaso – pero con paciencia, esfuerzo y perseverancia, tanto  por su parte  como por la mía,  poco a poco todo fue a mejor. Y digo escaso porque, a mi juicio, es un trabajo que supone un desgaste psicólogo y sobre todo físico muy muy grande. Y toda la formación que puedas recibir es poca, porque estás ayudando, trabajando para personas que no pueden valerse por sí mismas para las tareas más sencillas. Es cierto que cada persona y cada discapacidad es un mundo – incluso, dos personas que tengan la misma discapacidad, no necesitarán exactamente los mismos cuidados o ayudas, todo depende del grado de afectación que se tenga- y que la persona con diversidad funcional siempre tratará de explicar, de la manera que le sea posible, cual es la forma más adecuada, para  por ejemplo, realizar una trasferencia de un sitio a otro o ponerse una camiseta. Pero cuanto más formada esté la persona, mucho mejor. Y, por supuesto, también influye mucho las ganas que se tengan de aprender y de trabajar.

Otro aspecto que me gustaría destacar del proyecto piloto de asistencia personal de PREDIF es el tema de la gestión económica, o mejor, dicho la gestión de los tiempos, pero lo segundo influye en lo primero. Me explicó: estoy completamente a favor de que se haga un contrato laboral con una remuneración salarial acorde al trabajo y se lleve un control, con una normativa que regule y asegure todos los derechos y deberes tanto del asistente como de la persona que precisa de la asistencia. Soy la primera que defiende esto. Sino no estaría escribiendo este post. Pero creo que están desarrollados de manera encorsetada puesto que como llevo reiterando a lo largo de todo el texto se trabaja con personas. Personas que están sujetas a cambios, que no todos los días tienen las mismas necesidades, personas que un día pueden necesitar que ese asistente les acompañe a un lugar X horas y al día siguiente necesitar menos horas, por el motivo que sea. Porque todo evoluciona y nada es permanente. Y espero que esto algún día se modifique porque el objetivo de estos proyectos tanto sobre el papel como en la práctica debe ser la mejora de la calidad de vida de la persona y el reconocimiento del trabajo del o la asistente tanto laboral como socialmente.

Ahora mismo esta figura se percibe como una persona que te ayuda a realizar las tareas de tu vida cotidiana o aquellas que no puedes realizar por ti mismo en diferentes aspectos como, por ejemplo, el ocio: ir de compras, al cine, a la piscina…pero a mí me gustaría que en un futuro cercano a esta figura se le propusiera no solo eso sino la posibilidad de ser un compañero de viaje, dicho de manera literal, de la persona con diversidad funcional… porque no sé qué pensaréis los demás (y me encantaría saberlo) pero yo es algo que echo en falta…¿Qué hay más bonito que descubrir lugares y empaparte de otras ciudades y culturas? Para mí pocas cosas la verdad…. Tanto que se promueve el turismo accesible, de nada sirve sino se puede disfrutar… ¿no? 😉

Espero que poco a poco esta figura se promueva, se difunda, se conozca, porque es necesaria porque aunque la familia sea nuestro primer pilar no podemos estar permanentemente pegados y pegadas a nuestros padres…tenemos que vivir lo más independientemente que nos sea posible y teniendo la oportunidad de tener un asistente personal eso se puede lograr. Por eso creo que debería de ser una figura legal, reconocida y subvencionada por los gobiernos: locales, regionales y nacionales, sin que tenga que ser considerada como un artículo de lujo, que si no tienes dinero no te lo puedas permitir. Porque todos deberíamos de tener los mismos derechos a decidir cómo queremos vivir y no estar limitados por una condición que no hemos escogido, sino que nos ha tocado.

Espero haberos ayudado a conocer más esta figura a través de mi experiencia y también espero vuestras opiniones.

Mil besos bellos y bellas…

 

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